Cómo funciona el control de alcoholemia
Cuando un agente te detiene para un control de alcoholemia, te pedirá que soples en un etilómetro evidencial homologado. Debes soplar de forma continua durante el tiempo que te indique el agente hasta que el aparato recoja la muestra suficiente. El resultado se obtiene en segundos y el agente te informará del resultado. Si el resultado es positivo, tienes derecho a solicitar una segunda prueba.
Los límites legales de alcohol en sangre
En España los límites de alcohol son: 0,5 gramos por litro en sangre, o 0,25 mg/l en aire espirado para conductores generales. Para conductores noveles con menos de 2 años de carnet y conductores profesionales el límite es más estricto: 0,3 g/l en sangre o 0,15 mg/l en aire. Estos límites se aplican independientemente de cómo te encuentres: si el aparato da positivo, hay infracción aunque no notes nada.
Puedo negarme a la prueba de alcoholemia
No. Negarse a la prueba de alcoholemia es un delito de desobediencia grave según el Código Penal, sancionado incluso con pena de prisión. No tienes derecho a negarte. Lo que sí tienes derecho es a solicitar una segunda prueba en el plazo indicado, y si los resultados difieren significativamente, a reclamar. Pero la primera prueba hay que hacerla.
Qué pasa si das positivo: las consecuencias
Si superas el límite pero sin llegar a un nivel delictivo, estás ante una infracción administrativa: multa de 500 a 1000 euros y entre 4 y 6 puntos retirados. Si superas los 0,6 g/l en sangre o si hay un accidente con heridos con cualquier nivel de alcohol, es delito penal, con posibilidad de prisión, retirada del permiso y antecedentes penales. Las consecuencias son muy serias.
La segunda prueba y el análisis de sangre
Tienes derecho a solicitar una segunda prueba con un intervalo de diez minutos. Si los dos resultados son contradictorios, puedes solicitar un análisis de sangre que es la prueba definitiva. El análisis de sangre tiene más precisión y es el que puede rebatir el resultado del etilómetro en caso de discrepancia significativa.
Cuándo pueden hacerte el control y dónde
Los agentes de tráfico pueden hacerte un control de alcoholemia en cualquier momento y lugar: en una carretera interurbana, en ciudad, en un control preventivo o después de un accidente. No necesitan causa específica para pedírtelo en un control general. Después de un accidente con daños o lesiones, es prácticamente obligatorio para todos los implicados.
En resumen
Los controles de alcoholemia son legales, obligatorios y sin posibilidad de negativa. Si bebes, no conduzcas: no hay atajos ni trucos. La única forma de no dar positivo es no haber consumido alcohol.