Qué es la transferencia y cuándo hay que hacerla
La transferencia es el proceso de cambio de titularidad de un vehículo de segunda mano. Cuando compras un coche usado, el vendedor sigue siendo el titular ante la DGT hasta que se formalice la transferencia. El plazo para hacerla es de 30 días desde la firma del contrato de compraventa.
Documentos que necesitas
Para hacer la transferencia necesitas: el permiso de circulación, la ficha técnica ITV, el DNI de comprador y vendedor, el contrato de compraventa firmado y el justificante de pago del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales. Este último impuesto es el que más gente olvida: hay que liquidarlo antes de ir a la DGT.
El Impuesto de Transmisiones Patrimoniales: cuánto se paga
El ITP varía según la Comunidad Autónoma, pero suele estar entre el 4% y el 8% del valor del vehículo. El valor no es lo que hayas pagado, sino el que la Agencia Tributaria estipula para ese modelo y año. Este trámite se hace online o en las oficinas de Hacienda de tu comunidad, antes de ir a la DGT.
Cómo hacer la transferencia: presencial o por gestora
Tienes dos opciones. La primera es hacerlo tú mismo en las oficinas de Tráfico con cita previa, llevando todos los documentos y pagando la tasa de unos 55 euros. La segunda es hacerlo a través de una gestoría, que cobra entre 50 y 150 euros adicionales pero te evita desplazamientos y posibles errores.
Qué pasa si no haces la transferencia en el plazo
Si superas los 30 días sin hacer la transferencia, puedes enfrentarte a una sanción. Además, el coche podría ser sancionado o embargado mientras la titularidad sigue a nombre del anterior propietario. Hacer la transferencia cuanto antes protege a ambas partes.
Transferencia online: ¿es posible?
Sí, la DGT permite realizar la transferencia online a través de su sede electrónica si dispones de certificado digital o Cl@ve. En ese caso, el vendedor debe firmar digitalmente también. Para la mayoría de transferencias normales es viable y muy cómodo.
En resumen
La transferencia del coche no puedes dejarla para después. Tienes 30 días, necesitas el ITP liquidado y varios documentos. Hazlo bien desde el principio y evita problemas legales y económicos.