La norma de prioridad en la incorporación
Al incorporarte a una autopista desde el carril de aceleración, tienes la obligación de ceder el paso a los vehículos que ya circulan por el carril derecho de la autopista. No tienen ninguna obligación de hacerte hueco, aunque muchos lo hagan por cortesía. Debes adaptar tu velocidad en el carril de aceleración para encontrar un hueco seguro en el tráfico.
Cómo usar el carril de aceleración
El carril de aceleración existe para que iguales tu velocidad a la del tráfico de la autopista antes de incorporarte. El error más frecuente es entrar despacio y luego frenar en el carril de aceleración esperando un hueco. Lo correcto es: acelerar hasta la velocidad del tráfico (generalmente 100-120 km/h), señalizar a la izquierda, buscar un hueco en el tráfico y ejecutar la incorporación con fluidez.
- ✓1. Señalizar izquierda al inicio del carril de aceleración
- ✓2. Acelerar progresivamente hasta la velocidad del tráfico
- ✓3. Mirar por los retrovisores y el punto ciego
- ✓4. Identificar un hueco suficiente en el carril derecho
- ✓5. Incorporarse con suavidad a la velocidad del tráfico
- ✓6. No frenar en el carril de aceleración salvo emergencia
Qué pasa si el carril de aceleración se acaba
Si llegas al final del carril de aceleración sin haber podido incorporarte, debes detenerte si es necesario y esperar un hueco. Nunca invadas el arcén de la autopista para ganar metros. En casos de mucho tráfico, los vehículos de la autopista suelen facilitar la incorporación cambiando al carril central, aunque no están obligados.