Los primeros 5 minutos: seguridad primero
Lo primero no es el seguro ni las fotos: es la seguridad. Activa las luces de emergencia. Si el vehículo puede moverse, llévalo al arcén o a una zona segura. Ponte el chaleco reflectante antes de salir. Comprueba si hay heridos. Si los hay, llama al 112 inmediatamente. Solo cuando la seguridad esté garantizada, pasas al siguiente paso.
Las fotos: el seguro de tu seguro
Antes de mover nada, fotografía: posición de los vehículos (plano general), matrícula del otro vehículo, daños en ambos coches, señalización de la vía, el lugar del accidente con contexto. Estas fotos son oro si hay discrepancias con lo que el otro conductor dice al seguro. En accidentes con daños importantes, no muevas los vehículos hasta que llegue la policía o el seguro te lo autorice.
La declaración amistosa: qué es y cómo rellenarla
La declaración amistosa (o parte amistoso) es el documento que describe el accidente y lo firman ambos conductores. Describe los hechos con precisión pero sin admitir culpa explícitamente: "mi vehículo colisionó con el suyo" en vez de "me salté el stop y le golpeé". Nunca firmes un documento que no entiendas o que describa los hechos de forma incorrecta. Si no hay acuerdo en cómo ocurrió el accidente, mejor llamar a la policía para que levante atestado.
Qué decirle al seguro y qué no decir nunca
Llama a tu seguro el mismo día o al día siguiente. Describe los hechos exactamente como sucedieron. Lo que nunca hay que decir al seguro del otro conductor: nada. No estás obligado a hablar con el seguro contrario ni a darles declaración. Si te llaman, di solo que ya has hablado con tu seguro y que ellos gestionarán la reclamación. Cualquier cosa que digas puede usarse para minimizar tu indemnización.
En resumen
Tener un accidente es estresante pero manejable si sigues el protocolo. Seguridad → fotos → declaración amistosa o policía → seguro. Y documenta todo: más documentación es siempre mejor en estos casos.