La norma de prioridad en la rotonda: fundamental
La regla básica de la rotonda es: quien ya está dentro tiene prioridad sobre quien va a entrar. Es una norma de ceda el paso a la entrada: cuando te aproximas a una rotonda, tienes que ceder el paso a todos los vehículos que ya circulan por el interior, independientemente del carril por el que circulen. Solo cuando no viene nadie con prioridad puedes entrar. Esta norma se aplica aunque hayas entrado primero a la zona de espera o aunque el coche de dentro vaya más lento.
Qué carril elegir para entrar según la salida que vas a tomar
En rotondas de varios carriles, el carril de entrada depende de la salida que vas a tomar. Regla práctica: si vas a tomar las primeras salidas (primera o segunda) entra por el carril exterior o de la derecha. Si vas a dar más de media vuelta o a tomar las últimas salidas, puedes entrar por el carril interior o de la izquierda. En rotondas de un solo carril, la elección no existe: entra por el carril disponible.
La señalización en la rotonda: cuándo y cómo
La señalización en la rotonda tiene una secuencia precisa. Al entrar, no señalices: simplemente cede el paso y entra cuando sea seguro. Dentro de la rotonda, tampoco señalices lateralmente excepto si cambias de carril. Al SALIR, señaliza el intermitente derecho antes de llegar a la salida elegida, dos o tres posiciones antes de tu salida es lo adecuado. Señalizar antes de tiempo confunde a los que van detrás tuyo dentro de la rotonda.
Los errores más frecuentes en la rotonda durante el examen
Los fallos más comunes son: no ceder el paso al entrar cuando viene alguien dentro, entrar por el carril incorrecto y luego tener que cambiar de carril dentro de la rotonda de forma brusca, señalizar la salida demasiado pronto confundiendo a los de detrás, no señalizar la salida en absoluto, y en rotondas de varios carriles, salir por el carril incorrecto invadiendo el carril adyacente al salir.
La velocidad en la rotonda: adapta, no frenes bruscamente
La velocidad dentro de la rotonda debe ser moderada por la curvatura, pero no tan baja que obstaculices el tráfico ni tan alta que pierdas el control en la curva. Lo que el examinador no quiere ver es una frenada brusca al entrar sin necesidad, que indica que has llegado demasiado deprisa o que has calculado mal la distancia al siguiente vehículo. Adapta la velocidad antes de entrar, no dentro.
Rotondas con semáforo: normas especiales
Algunas rotondas grandes tienen semáforos en los accesos. En ese caso, la prioridad la regula el semáforo, no la regla general del ceda el paso. Obedece siempre el semáforo por encima de cualquier otra consideración. Si el semáforo está verde, puedes entrar aunque haya vehículos dentro que en condiciones normales tendrían prioridad sobre ti. El semáforo anula temporalmente la norma habitual de prioridad en rotonda.
En resumen
La rotonda suspende a candidatos que no tienen clara la prioridad, eligen mal el carril o señalizan incorrectamente. Con la técnica correcta interiorizada, las rotondas se convierten en algo automático y seguro. Practica en rotondas de diferente tamaño y complejidad antes del examen.