Vigo: la ciudad más grande de Galicia y la más compleja
Vigo es la ciudad más poblada de Galicia y la que tiene mayor densidad de tráfico. Los circuitos de examen en Vigo recorren barrios como Coia, Calvary, Teis o el entorno de la Gran Vía y la Avenida de Madrid. El Puerto de Vigo genera tráfico de camiones y mercancías en las zonas portuarias. Las pendientes son una constante en Vigo por la ladera sobre la ría, y la lluvia gallega es casi permanente.
Pontevedra: la ciudad más peatonal de España
Pontevedra tiene la peculiaridad de haber peatonalizado casi todo su centro histórico desde hace décadas, con un experimento urbano que es referencia internacional. Eso significa que el tráfico de vehículos en el centro está muy restringido, y el examen práctico en Pontevedra se desarrolla fundamentalmente en los barrios del extrarradio como O Burgo, A Caeira o el entorno de la vía rápida VG-20. El candidato tiene que conocer bien qué zonas son de acceso restringido para no entrar en ellas.
Ourense: la más interior y la más cálida en verano
Ourense es la capital provincial más interior de Galicia y, paradójicamente, la que tiene veranos más cálidos llegando a superar los 40 grados en julio. En invierno, en cambio, es la que tiene temperaturas más bajas y más posibilidad de hielo. Los circuitos de examen en Ourense recorren barrios como O Couto, As Lagoas y el entorno del río Miño y el Ponte Romano. Las pendientes también están presentes por la topografía orensana.
La lluvia gallega: el denominador común
Galicia tiene la mayor pluviometría de la España peninsular, y las tres ciudades tienen lluvia frecuente durante la mayor parte del año. Vigo, por ejemplo, puede tener más de 170 días de lluvia al año. Si te examinas en cualquiera de estas tres ciudades, la probabilidad de lluvia el día del examen es muy alta. La conducción en mojado no puede ser algo ocasional: tiene que ser tu modo habitual de conducción.
Lo que más suspensos genera en las tres ciudades
En Vigo: dificultades con el arranque en pendiente en el tráfico denso de los barrios en ladera, no adaptar la distancia de seguridad a la lluvia y la calzada mojada. En Pontevedra: entrar en zonas peatonales del centro histórico por no leer bien las señales de acceso restringido. En Ourense: confusión en el entorno del Puente Romano y el centro histórico, y no adaptar la conducción al hielo en mañanas de invierno.
Consejos para el examen en Vigo, Pontevedra y Ourense
Para Vigo: practica en Coia y Calvary, domina el arranque en pendiente con calzada mojada. Para Pontevedra: memoriza bien las zonas de acceso restringido del centro, practica en O Burgo. Para Ourense: practica en As Lagoas y conoce el entorno del Puente Romano. Para las tres: acepta la lluvia como condición normal y conduce en ella desde el principio de las prácticas, no solo en días buenos.
En resumen
Galicia forma conductores en condiciones reales: lluvia, pendientes y ciudades con identidad propia. Si practicas en lluvia desde el principio, dominas las pendientes y conoces las restricciones específicas de tu ciudad, el examen en Vigo, Pontevedra u Ourense tiene sus retos pero es completamente superable.