Cómo funciona el sistema de faltas del examen práctico
El examinador valora la conducción con un sistema de faltas leves, graves y muy graves o eliminatorias. Las leves se acumulan y si superas cierto número se convierten en suspensión. Las graves también se acumulan. Las eliminatorias suponen el suspenso en el momento en que se producen, sin posibilidad de continuar. Una sola falta eliminatoria, hayas conducido lo que hayas conducido, es suspenso.
Faltas eliminatorias por peligro real: las más graves
Cualquier acción que genere un peligro real para las personas, ya sean ocupantes del vehículo, otros conductores o peatones, es falta eliminatoria. Ejemplos: invadir el carril contrario de forma peligrosa, pasar un semáforo en rojo, no respetar un stop cuando viene tráfico, no ceder el paso en una intersección cuando viene alguien con prioridad, o realizar una maniobra brusca que obligue al examinador a intervenir. El criterio es si hubo riesgo real, no percibido.
Saltarse una señal de Stop o ceda el paso con tráfico
No respetar un stop o un ceda el paso cuando hay tráfico que tiene prioridad es falta eliminatoria. La clave es cuando hay tráfico: si el cruce está vacío y te detienes brevemente aunque la detención no sea perfecta, puede ser falta leve. Pero si hay un coche viniendo y no cedes el paso, el examinador lo anota como eliminatoria. Para el stop, la detención tiene que ser completa, con el coche totalmente parado aunque no venga nadie.
Conducción peligrosa: qué incluye este concepto
La DGT define conducción peligrosa como cualquier conducta que crea riesgo para la seguridad vial. Incluye: velocidad excesiva para las condiciones aunque no supere el límite, distracciones graves al volante, maniobras bruscas e injustificadas, no usar los espejos antes de maniobras, y no mantener distancia de seguridad suficiente. El examinador tiene criterio para determinar qué es conducción peligrosa y su decisión es inapelable en el momento del examen.
Tocar el coche de al lado o el bordillo durante el aparcamiento
En la maniobra de aparcamiento, tocar el coche de delante, de detrás o del lado con cualquier parte del vehículo, aunque sea un rozón, es falta eliminatoria. Subir la rueda al bordillo de la acera también. Sin embargo, acercarse mucho sin tocar no es eliminatoria aunque sí puede ser falta grave si hay riesgo real. La precisión en el aparcamiento no admite contacto: si no estás seguro, haz una maniobra más antes de comprometerte.
Cómo evitar las faltas eliminatorias: actitud y técnica
Las faltas eliminatorias se evitan con dos cosas: actitud conservadora en situaciones de riesgo y técnica sólida en las maniobras. Ante cualquier duda en un cruce, detente o cede el paso aunque no sea estrictamente necesario. En el aparcamiento, si hay riesgo de tocar algo, haz una maniobra más. No anticipes los semáforos: espera a que estén en verde de verdad antes de avanzar. Y si el examinador tiene que intervenir con el volante o los pedales, eso ya es eliminatoria automática.
En resumen
Las faltas eliminatorias tienen en común que implican riesgo real: semáforos en rojo, stops sin detenerse, contacto en aparcamiento, intervención del examinador. Ante cualquier situación de duda, opta siempre por la opción más segura. En el examen, prudente es mejor que rápido.