Cuándo puede actuar la grúa municipal
La grúa municipal puede retirar un vehículo cuando obstruye la circulación o un paso de peatones, cuando está aparcado en zona de carga y descarga fuera del horario permitido, cuando está sobre un vado señalizado, en doble fila cuando entorpece la circulación, en una parada de autobús o taxi, cuando tiene la ITV caducada desde hace más de cierto tiempo, o cuando el propietario acumula varias denuncias previas sin pagar.
Cómo saber si tu coche ha sido retirado por la grúa
Primero, comprueba que no te lo han robado. La señal de que fue la grúa es la ausencia del coche en un lugar donde en principio no debería robarse fácilmente, más la presencia de una señal de aviso de grúa si fue en zona regulada. Llama al número de la grúa municipal de tu ciudad, que suele encontrarse buscando en Google o en la web del ayuntamiento.
Cuánto cuesta recuperar el coche de la grúa
El coste varía según el municipio. En Madrid, por ejemplo, la tarifa de grúa ronda los 130-180 euros más el coste del estacionamiento en el depósito por día. En otras ciudades puede ser algo inferior. Además, llevarás la multa por la infracción que motivó la retirada. En total, un susto de grúa puede costarte entre 200 y 400 euros.
Qué documentos necesitas para recuperar el coche
Para recoger el coche del depósito necesitas: el DNI o NIE, el permiso de conducción, el permiso de circulación del vehículo y el justificante de pago de las tasas de grúa y depósito. En algunos depósitos puedes pagar in situ con tarjeta. Llama antes de ir para confirmar el horario de atención y qué documentos aceptan.
Puedo negarme a que se lleven el coche
Si llegas cuando la grúa está inmovilizando o cargando el coche pero aún no se ha ido, en algunos municipios puedes evitar la retirada completa pagando solo una parte de la tarifa. Si el coche ya está en el camión en movimiento, ya no puedes pararlo. Nunca trates de impedir físicamente la actuación de la grúa: podrías ser denunciado por desobediencia o resistencia.
Cómo evitar la grúa
La forma más sencilla es no aparcar donde está prohibido. Presta especial atención a las zonas de carga y descarga con horarios, los vados, las paradas de transporte público y los pasos de peatones. Si aparcas en zona regulada ORA o zona azul, comprueba que el ticket está bien colocado y es visible. Y si ves que el tiempo del parquímetro se va a acabar y no puedes volver, la mayoría de aplicaciones de aparcamiento permiten renovarlo desde el móvil.
En resumen
La grúa actúa rápido y cuesta caro. La prevención es siempre la opción más barata: unos minutos leyendo las señales al aparcar pueden ahorrarte horas de trámites y cientos de euros.