La sanción: 200 euros y 6 puntos
Saltarse un semáforo en rojo es una infracción muy grave según la Ley de Seguridad Vial. La sanción es de 200 euros y la pérdida de 6 puntos del permiso de conducir. Con el descuento del 50% por pago en 20 días, la multa queda en 100 euros, pero los 6 puntos se pierden igualmente. Para un conductor novel con solo 8 puntos, esto puede ser devastador.
Cómo te detectan: las cámaras de semáforo
La mayoría de intersecciones en ciudades grandes tienen cámaras que fotografían automáticamente los vehículos que pasan con el semáforo en rojo. La cámara capta la matrícula, la foto del vehículo en el cruce y el momento exacto en que el semáforo estaba en rojo. La notificación llega por correo al domicilio del titular del vehículo. No hace falta que haya un agente presente.
El semáforo ámbar: cuándo se considera saltarse el rojo
Pasar el semáforo cuando estaba en ámbar y ponerse en rojo mientras cruzas la línea de stop es una zona gris. Técnicamente, si el semáforo pasó a rojo antes de que la parte delantera del vehículo cruzara la línea de stop, es una infracción. Las cámaras están programadas para registrar el estado del semáforo en el momento en que la parte frontal del coche cruza la línea.
Cuándo saltarse un semáforo en rojo puede ser delito
Si como consecuencia de saltarse el semáforo en rojo se produce un accidente con víctimas, la infracción puede convertirse en delito de imprudencia grave según el Código Penal. Las penas pueden incluir prisión de hasta 2 años, retirada del carnet hasta 6 años y responsabilidad civil para indemnizar a las víctimas. La diferencia entre infracción y delito la determina el resultado del accidente.
Cómo recurrir una multa por semáforo en rojo
Para recurrir necesitas argumentos sólidos. Los más frecuentes: el semáforo no funcionaba correctamente, la señalización no era visible, la foto no es clara o el vehículo fotografiado no es el tuyo. El recurso hay que presentarlo ante la Jefatura de Tráfico que lo notificó. Puedes solicitar las fotografías y el vídeo de la cámara como parte del expediente. Sin argumentos claros, el recurso raramente prospera.
El semáforo en rojo en el examen práctico de la DGT
En el examen práctico de la DGT, saltarse un semáforo en rojo es falta eliminatoria automática e inmediata. El examinador termina el examen en ese momento sin posibilidad de continuar. Da igual si fue despiste, si no lo viste o si venías a velocidad muy baja. La consecuencia es el suspenso, y además puede generarse un parte de accidente si hay riesgo real.
En resumen
El semáforo en rojo es el límite más claro del código de circulación: es rojo, te paras. Las consecuencias de no pararte van desde 200 euros y 6 puntos hasta el juzgado si hay accidente. No hay prisa que lo justifique.