Las tasas legales en España
Para conductores en general: 0,5 g/l en sangre o 0,25 mg/l en aire espirado. Para conductores noveles (menos de 2 años de carnet): 0,3 g/l en sangre o 0,15 mg/l en aire. Para conductores profesionales (transporte de viajeros, mercancías peligrosas): también 0,3 g/l. Para conductores noveles y profesionales, la tolerancia es prácticamente cero.
Las sanciones por superar la tasa
Entre 0,25 y 0,50 mg/l en aire (solo conductores que no son noveles ni profesionales): multa de 500-1.000 euros y 4 puntos. Entre 0,50 y 0,60 mg/l: multa de 1.000 euros y 4 puntos. A partir de 0,60 mg/l: delito penal. Retirada del carnet de 1 a 4 años, multa o prisión. Negarse a realizar la prueba de alcoholemia: también delito penal.
Los mitos del alcohol y la conducción
Mito 1: "Con el café se baja el alcohol". Falso. El alcohol solo se elimina con el tiempo. Un café te despierta pero no baja tu tasa. Mito 2: "Puedo calcular si puedo conducir por cómo me siento". Falso. La percepción propia se altera con el alcohol precisamente. No puedes fiarte de cómo te sientes. Mito 3: "Si como mucho, el alcohol no me afecta". Parcialmente verdad: comer ralentiza la absorción, pero el alcohol sigue ahí y acaba llegando al torrente sanguíneo.
En resumen
La conclusión es simple: si bebes, no conduzcas. No es moralismo, es matemática. Los límites son bajos y la variación individual es enorme. La única estrategia segura al 100% es no mezclar alcohol y conducción.