La velocidad mínima general: la mitad del máximo
La norma general en España es que los vehículos deben circular a una velocidad no inferior a la mitad de la velocidad máxima permitida en esa vía. Es decir, en una autopista con límite de 120 km/h, la velocidad mínima es 60 km/h. En una carretera de 90 km/h, el mínimo es 45 km/h. Esta norma pretende evitar que los vehículos lentos sean un obstáculo peligroso para el flujo de tráfico.
Cuándo no se aplica la velocidad mínima
La velocidad mínima no se aplica en situaciones donde ir más despacio está justificado por las condiciones: tráfico denso que obliga a todos a ir más lento, curvas peligrosas donde la velocidad mínima sería excesiva para las condiciones, situaciones de emergencia o avería, o cuando haya señalización específica que autorice velocidades inferiores por obras o condiciones especiales.
Señales de velocidad mínima: cómo reconocerlas
Las señales de velocidad mínima son círculos azules con el número en blanco. Son señales de obligación, no de prohibición. La señal R-410 indica la velocidad mínima obligatoria en ese tramo. Son menos frecuentes que las de velocidad máxima pero existen en algunos tramos específicos donde la velocidad mínima es especialmente importante para la seguridad del tráfico.
Los vehículos lentos: tractores y maquinaria agrícola
Los tractores, maquinaria agrícola y vehículos especiales de construcción pueden circular a velocidades muy inferiores a los mínimos generales porque sus características técnicas no les permiten ir más rápido. Están identificados con un triángulo invertido de señalización de vehículo lento en la parte trasera. En estos casos, los vehículos detrás deben adelantar cuando sea seguro.
La multa por ir demasiado despacio
Circular a una velocidad anormalmente reducida que obstaculice la circulación sin causa justificada es una infracción. Las consecuencias pueden ser una multa de 100 euros como infracción leve. En autopistas y autovías, ir a 40 o 50 km/h en el carril derecho puede ser fuente de accidentes por el diferencial de velocidad con el resto del tráfico.
El carril central y el izquierdo en autopista: no te instales
Un problema relacionado con la velocidad es quedarse instalado en el carril central o izquierdo de la autopista circulando por debajo de la velocidad del flujo de tráfico sin estar adelantando. Esto obliga a los demás a adelantarte por la derecha, lo que es antirreglamentario. Si no estás adelantando, ve al carril de la derecha independientemente de tu velocidad.
En resumen
Ir demasiado despacio también puede ser peligroso y sancionable. La regla de oro: adapta la velocidad a las condiciones, pero nunca por debajo de la mitad del límite máximo de la vía salvo que las circunstancias lo justifiquen.