Mecánica y Mantenimiento·6 min de lectura·15 de junio de 2026

Presión de los neumáticos: cuándo revisarla y qué pasa si no lo haces

Los neumáticos son el único punto de contacto de tu coche con el asfalto. Cada neumático apoya una superficie del tamaño aproximado de tu mano. Por eso, que la presión sea la correcta es fundamental para que el coche frene bien, coja bien las curvas y no consuma más de lo necesario.

Presión de los neumáticos: cuándo revisarla y qué pasa si no lo haces
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Con qué frecuencia revisar la presión

La recomendación general es revisar la presión de los neumáticos una vez al mes y siempre antes de un viaje largo. Los neumáticos pierden presión de forma natural con el tiempo, independientemente del uso. Y con los cambios de temperatura también varía: en invierno, los neumáticos pierden presión con el frío; en verano, la presión aumenta con el calor.

Con qué frecuencia revisar la presión

Cómo saber la presión correcta para tu coche

La presión correcta no es la misma para todos los coches. La encontrarás en la etiqueta adhesiva que hay en el marco de la puerta del conductor, en el tapón del depósito de combustible o en el manual del propietario. Normalmente hay dos valores: una presión para carga normal y otra para carga completa. La presión de los neumáticos se mide en bares o en PSI.

Cómo medir la presión correctamente

La presión hay que medirla siempre con los neumáticos fríos, es decir, después de haber estado parado al menos 3 horas o habiendo circulado menos de 3 km. La presión de un neumático caliente es mayor que en frío, y si añades presión a un neumático caliente, cuando se enfríe quedará por debajo de la correcta. Usa un manómetro calibrado o las estaciones de las gasolineras.

Consecuencias de la baja presión

Un neumático con baja presión se deforma más al rodar, lo que genera más calor y desgaste. Aumenta la distancia de frenada, empeora el comportamiento en curvas y aumenta el consumo de combustible. Un neumático muy desinflado puede sufrir un reventón a alta velocidad, con consecuencias potencialmente mortales. Por cada bar de presión que falta, el consumo aumenta entre un 2 y un 3%.

Consecuencias del exceso de presión

Un neumático sobreinflado tiene menos superficie de contacto con el asfalto. Esto hace que el centro del dibujo se desgaste más rápido, que el coche rebote más en los baches, que la adherencia sea menor y que el neumático sea más propenso a reventar si golpea un bache o un bordillo. No infles los neumáticos por encima de lo recomendado pensando que así consumen menos.

El neumático de repuesto

Muchos conductores olvidan revisar la presión del neumático de repuesto. Cuando lo necesites, si está desinflado, habrás sacado el gato y la llave en balde. Revisa la presión del de repuesto cada 3-6 meses junto con los demás. Si tu coche tiene kit antipinchazos en lugar de rueda de repuesto, comprueba la fecha de caducidad del sellante y que el compresor funcione.

En resumen

Revisar la presión de los neumáticos una vez al mes es un hábito barato que te ahorra combustible, alarga la vida de los neumáticos y sobre todo te mantiene más seguro. Tres minutos en la gasolinera que merecen mucho la pena.

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