El Diario del Conductor17 de junio de 2026
Seguridad

Alcohol, sueño y fatiga: cómo afectan al conducir

¿Cuánto es 0,5 g/l? ¿El café baja la alcoholemia? ¿Qué pasa si eres novato? Las preguntas de alcohol del examen DGT son más tramposas de lo que parecen.

IIgor — Profe de Autoescuela· 17 de junio de 2026· 8 min de lectura
Alcohol, sueño y fatiga: cómo afectan al conducir
Alcohol, sueño y fatiga: cómo afectan al conducir · MundoTests

Las tasas legales y las multas son una cosa; lo que el alcohol, el sueño y la fatiga le hacen de verdad a un conductor es otra. Este artículo va de lo segundo: qué le pasa a tu cuerpo al volante, con los datos de fallo reales de cada pregunta.

Si lo que buscas son las cifras legales y el cuadro de sanciones, están en alcohol al volante: tasas y sanciones. Y si el tema son las drogas o los medicamentos, los tienes en drogas y medicamentos al volante.

Lo primero que se va no son los reflejos: es el juicio

El orden en que el alcohol deteriora la conducción es contraintuitivo, y explica por qué es tan peligroso. No empieza estropeando los reflejos, empieza estropeando la capacidad de valorar el riesgo.

Eso produce la combinación más peligrosa que existe: alguien que conduce peor y que, al mismo tiempo, cree que conduce igual o mejor. Un conductor que se sabe torpe compensa bajando la velocidad; un conductor con esa falsa seguridad hace justo lo contrario.

A partir de ahí llega lo demás: se alarga el tiempo de reacción, se estrecha el campo visual —lo que se llama visión de túnel, con pérdida de lo que ocurre a los lados—, y se deteriora el cálculo de distancias y velocidades, que es exactamente lo que hace falta para adelantar o para entrar en una glorieta.

La distancia de reacción puede triplicarse

Esta es la pregunta del bloque que peor resultado tiene: un 39% de fallo sobre 28 respuestas. Y falla porque la respuesta correcta suena exagerada. Casi todo el mundo marca un aumento moderado, del 10% al 30%. La realidad es que puede triplicarse o más.

Traducido a metros se entiende mejor. A 120 km/h recorres unos 33 metros por segundo. Un conductor descansado y sobrio tarda alrededor de un segundo en reaccionar ante algo inesperado: 33 metros antes de tocar el freno siquiera. Si ese tiempo se triplica, hablamos de casi 100 metros recorridos sin haber empezado a frenar.

Y eso es solo la reacción. A esos metros hay que sumarles después la distancia de frenado completa. Por eso el alcohol aparece de forma tan desproporcionada en los accidentes por alcance y en las salidas de vía en curva: no es que el conductor no supiera frenar, es que empezó cien metros tarde.

Bebidas alcohólicas junto a unas llaves de coche

Dormir poco equivale a beber: el dato que sorprende

Aquí está el hallazgo más llamativo de nuestros datos, y una de las preguntas peor resueltas de todo el temario del conductor:

La primera fila es el dato: la somnolencia severa produce un deterioro similar al de 1 g/l de alcohol en sangre. Para situarlo, 1 g/l es el doble del límite legal de un conductor general (0,5 g/l) y está muy cerca de la frontera del delito penal, que está en 1,2 g/l.

Es decir: ponerse al volante arrastrando una noche sin dormir deja al conductor en un estado comparable al de alguien que ha bebido lo suficiente como para arriesgarse a un procedimiento penal. La diferencia es que a ese no lo para ningún alcoholímetro.

Un 26% no lo sabe, y es fácil entender por qué: existe una tolerancia social hacia conducir cansado que no existe hacia conducir bebido, aunque el efecto medible sea parecido.

Siete u ocho horas, y no es negociable

La segunda fila de la tabla tiene la muestra más grande del bloque —67 respuestas— y aun así la falla un 19%. La respuesta es al menos siete u ocho horas de sueño, y las dos opciones incorrectas son precisamente las excusas habituales: «con cinco me apaño» y «depende de cada uno, no hay mínimo».

Ninguna de las dos se sostiene. Hay variación entre personas, pero no hasta el punto de convertir cinco horas en suficientes, y desde luego no para una conducción prolongada.

Alcohol, sueño y fatiga: cuál se falla más

Las dos últimas filas de la tabla se responden bien: un 0% de fallo en ambas, sobre 24 y 48 respuestas. Que la fatiga alarga el tiempo de reacción —pudiendo duplicarlo o triplicarlo— y que en moto reduce reflejos y provoca micro-sueños son cosas que la gente tiene interiorizadas.

De hecho, todo el bloque de fatiga, sueño y estado del conductor se falla solo un 9% sobre 422 respuestas: es el bloque más fácil de todo el examen, muy por debajo de la media general del 20%. La excepción es la equivalencia con el alcohol, que es donde está el 26%.

Merece la pena detenerse en los micro-sueños, porque es el concepto que mejor explica los accidentes por cansancio. Son episodios de segundos en los que el cerebro se desconecta con los ojos abiertos. A 120 km/h, cuatro segundos de micro-sueño son 130 metros conducidos por nadie. No hay frenazo ni volantazo previo, y por eso estos accidentes suelen ser salidas de vía limpias, sin marcas de freno.

Vehículo policial en un control de tráfico

Lo que NO baja la alcoholemia

Este apartado existe porque los mitos son sorprendentemente resistentes:

  • El café. Quita algo de somnolencia y con ello da sensación de lucidez, pero no reduce la tasa de alcohol ni un miligramo. Puede ser peor: te sientes más despierto sin estar más capacitado.
  • La ducha fría. Nada.
  • El ejercicio. Nada. Sudar no elimina alcohol en cantidad apreciable.
  • Comer o beber agua. Comer antes o durante ralentiza la absorción, así que la curva sube más despacio, pero una vez el alcohol está en sangre no acelera su salida.
  • Dormir unas horas. Esto sí ayuda, pero solo porque pasa el tiempo. Y no basta: el cuerpo elimina entre 0,10 y 0,15 g/l por hora, así que una noche de consumo elevado puede dar positivo a la mañana siguiente.

La conclusión es una sola frase: lo único que elimina alcohol es el tiempo, y a un ritmo que no puedes cambiar.

Cómo cae esto en el examen

Las preguntas de este bloque son de razonamiento, no de memoria, con dos excepciones que sí hay que aprenderse:

  1. La equivalencia somnolencia severa / 1 g/l, que es la que más se falla.
  2. Las siete u ocho horas de sueño como mínimo recomendado.
  3. El resto se deduce: casi siempre, la respuesta correcta es la que dice que el alcohol o el cansancio empeoran algo. Las opciones que afirman que «mejora los reflejos» o que «no afecta significativamente» son descartables de entrada.

Puedes practicarlo en los tests por tema, medirte con un simulacro cronometrado y ver el listado completo en las preguntas que más se fallan. La regulación está en el Reglamento General de Circulación (Real Decreto 1428/2003), artículos 20 a 28.

La misma copa no afecta igual a todo el mundo

Una de las razones por las que «con una cerveza no pasa nada» es una frase peligrosa es que la tasa que alcanzas con una cantidad fija de alcohol varía mucho de una persona a otra. Los factores que más pesan:

  • El peso corporal. A menos masa, mayor concentración con la misma cantidad ingerida.
  • El sexo. En general, y a igualdad de peso, las mujeres alcanzan tasas más altas por diferencias en la composición corporal y en el metabolismo del alcohol.
  • Haber comido o no. Con el estómago vacío la absorción es mucho más rápida y el pico de alcoholemia, más alto.
  • La rapidez al beber. La misma cantidad en veinte minutos o en tres horas no da la misma tasa máxima.
  • Medicamentos y cansancio. Ambos amplifican el efecto, y el segundo no aparece en ningún alcoholímetro.

Esa variabilidad es justamente el argumento contra las reglas caseras. No existe un número de consumiciones que sea seguro para todo el mundo, y menos aún para un conductor novel, cuyo límite es prácticamente la mitad: una sola consumición puede bastar para superar los 0,15 mg/l.

Hay un detalle más que conviene conocer: después de beber, la tasa sigue subiendo durante un rato mientras el alcohol se absorbe. Se puede dar negativo al salir del bar y positivo cuarenta minutos después, en mitad del trayecto. Esperar un poco «para que baje» puede tener el efecto contrario si lo último que has tomado aún no ha hecho pico.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto aumenta el tiempo de reacción con alcohol?

Puede triplicarse o más. A 120 km/h eso supone pasar de unos 33 metros de reacción a cerca de 100 antes de tocar el freno. Es la pregunta del bloque que más se falla, con un 39%.

¿Conducir con sueño es tan peligroso como beber?

La somnolencia severa produce un deterioro similar al de 1 g/l de alcohol en sangre, el doble del límite legal general. Un 26% de nuestros usuarios no lo sabe.

¿Cuántas horas hay que dormir antes de conducir?

Al menos siete u ocho. No hay un mínimo personal por debajo de eso, y cinco horas no bastan para una conducción prolongada.

¿Qué es un micro-sueño?

Una desconexión del cerebro de pocos segundos con los ojos abiertos. A 120 km/h, cuatro segundos son 130 metros sin nadie al volante, y por eso estos accidentes no dejan marcas de frenada.

¿El café reduce la tasa de alcohol?

No. Puede quitar somnolencia y dar sensación de lucidez, lo que incluso empeora las cosas, pero no baja la alcoholemia. Solo el tiempo la reduce.

¿Se falla mucho el bloque de fatiga y sueño?

Es el más fácil del examen: un 9% de fallo sobre 422 respuestas, frente al 20% de media general. La única excepción es la equivalencia con el alcohol.

¿Listo para practicar?

Haz tests del examen DGT ahora

Más de 2.500 preguntas oficiales, gratis y sin registro.

Seguir leyendo

La gente también busca

Publicidad

Quitar anuncios con Premium →