¿Cuántos fallos se permiten en el examen teórico DGT?
En el examen DGT puedes fallar un máximo de 3 preguntas de las 30. Te explicamos qué cuenta como fallo, las diferencias entre tipos de permiso y cómo evitar los errores más costosos.
La respuesta directa: en el examen teórico DGT puedes fallar un máximo de 3 preguntas. Si fallas 4 o más, suspendes. No importa de qué tema sean las preguntas ni si las dejaste en blanco o contestaste mal: todo cuenta igual.
La regla de los 3 fallos explicada
El examen tiene 30 preguntas. Para aprobar necesitas 27 respuestas correctas. El umbral de suspenso es 4 fallos o más. Así de sencillo. No hay preguntas que "pesen más" ni penalizaciones adicionales por acumular muchos fallos. Cuatro fallos suspenden exactamente igual que diez.
Importante: dejar una pregunta en blanco tiene el mismo efecto que contestarla mal. En el sistema informático de la DGT, una pregunta sin responder se marca como incorrecta automáticamente cuando se agota el tiempo. Si decides salir del examen antes de responder todas, las que queden pendientes cuentan como fallos.
¿Hay diferencia entre permisos?
No en cuanto al número de fallos permitidos. Todos los permisos de conducción —B, A2, A1, A, AM, C, D, etc.— tienen el mismo baremo: 30 preguntas, máximo 3 fallos. Lo que cambia entre permisos es el contenido de parte de las preguntas (el 33% específico de cada categoría), pero la norma de aprobado es idéntica para todos.
Qué tipo de preguntas generan más fallos
Los datos de la DGT muestran consistentemente que los candidatos fallan más en estos bloques:
- Señales de tráfico similares entre sí (prohibición vs obligación, advertencia vs información)
- Prioridad de paso en intersecciones con múltiples vehículos
- Preguntas con imágenes donde el detalle visual es clave
- Dobles negaciones en el enunciado ("¿Cuándo NO está prohibido...?")
- Distancias y velocidades específicas (la gente recuerda el rango pero no el número exacto)
Conocer dónde se concentran los fallos te permite estudiar con prioridades. No dediques el mismo tiempo a todos los temas.
La trampa de "casi bien"
Un fallo muy común: el candidato que responde mal solo 3 preguntas pero sospecha de una cuarta y vuelve a cambiarla cuando en realidad la tenía bien. El nerviosismo de los últimos minutos lleva a cambiar respuestas correctas por incorrectas. La estadística es clara: cuando cambias una respuesta en el examen, aciertas más veces cuando te mantienes con la primera respuesta.
La recomendación: si no tienes una razón sólida para cambiar, no cambies. Tu primera respuesta instintiva suele ser la buena.
Cómo asegurarte de no llegar al límite
La forma más efectiva es practicar con simulacros cronometrados hasta que tus resultados medios estén en 28-29 aciertos. Si tu media en simulacros es 27 (el mínimo), el día del examen real —con los nervios— es fácil que caigas a 26.
Practica también tests por tema para identificar y eliminar tus puntos débiles específicos. El objetivo no es llegar al examen con "suficiente para aprobar", sino llegar con margen de error real.